Me he dado cuenta, realizando el Magister, que la literatura parece un terreno extraño para los historiadores. Una zona extraña, imprecisa, donde es difícil hacer “interpretaciones” del texto en sí mismo. Quizás nuestra deformación profesional nos impide, de alguna que otra forma, dar un acercamiento más libre a las obras. He visto caras llenas de terror al oír preguntas como: “¿Qué creen que significa la recurrencia de X imágenes?” ,”¿Qué metáfora representa tal o cual personaje?”, y para qué hablar de esa extraña petición: Analicemos este poema.
Intuyo que ese miedo está relacionada a lo subjetivo que puede llegar a ser analizar literatura. O quizás eso es parte de mi prejuicio.
De todas maneras, creo que el estudio de la literatura es esencial para analizar un período histórico. Entender lo que la gente está produciendo culturalmente nos habla de lo que se está viviendo en la época. Por eso lamento que nos hayan enseñado poca literatura. Y lamento profundamente que ahora le tengamos un poco de miedo.
Debería existir algún manual de literatura para historiadores. Sería muy útil.










